Malos hábitos alimenticios y falta de ejercicio son los principales responsables de problemas de obesidad y potenciales problemas cardíacos en niños

En las últimas décadas las consultas cardiológicas se han triplicado y según confirma la Dra. Lida Toro, cardióloga infantil de Clínica Avansalud, la razón se debe a mala alimentación y el sedentarismo que viven los niños actualmente, lo que ha disparado de forma notoria las cifras de obesidad y los consiguientes problemas médicos que esto puede ocasionar.

 

En cuanto a la alimentación, el problema reside en la presencia de hábitos poco o nada saludables, como el consumo excesivo de grasas saturadas y grasas trans, las que están presentes en comida chatarra como papas fritas, empanadas de queso, hot dogs y hamburguesas.

¿Qué debería entonces comer un niño? Según la Dra. Toro la dieta básica debe contener carnes blancas (pollo, pavo, pescado), abundantes frutas, verduras y fibras, reduciendo asimismo la ingesta de hidratos de carbono refinados y bebidas gaseosas con azúcar. "Es fundamental mantener una dieta saludable para evitar problemas cardiacos tanto en la niñez como en la edad adulta", advierte la especialista.

Pero este ítem por sí sólo no es suficiente, ya que su complemento es el ejercicio, fundamental para una buena calidad de vida. En opinión de la cardióloga, el principal desafío es asociar la actividad física con algo lúdico, dejando atrás la idea de la clase semanal de educación física como sinónimo de flojera y desgano. "Hay que fomentar la realización de panoramas y actividades al aire libre, caminar, correr, jugar y convertir eso en parte de una rutina que involucre al niño y a toda la familia", explica.

Los padres cumplen un rol fundamental en ambos puntos: "Si un niño se ve obligado a comer sano y hacer ejercicio, pero ve que sus padres hacen todo lo contrario, no tendrá la motivación para mantener la rutina, por lo que es clave el ejemplo que pueden entregar los progenitores, ojalá desde que los niños son pequeños", comenta la Dra. Toro.

¿Cómo saber si mi hijo tiene problemas al corazón?

Aunque siempre se debe analizar caso a caso, existen algunos síntomas en los pequeños que pueden ser reflejo de problemas al corazón y que requerirán de consulta y tratamiento médico.

"En recién nacidos, las señales pueden ser una baja o mal incremento del peso, que los niños se pongan azules o se cansen con facilidad después de alimentarse, respiración agitada, sudoración excesiva y crecimiento inadecuado", explica la Dra. Toro.

Cuando se trata de niños más grandes, se pueden notar deficiencias si se cansan demasiado rápido durante alguna actividad física, muestran problemas respiratorios recurrentes o presentan algún soplo cardiaco patológico ya que existe una alta incidencia de soplos benignos durante la infancia.